- Una política organizacional sensible al género.
- La incorporación de la perspectiva de género en programas y proyectos, facilitando herramientas conceptuales y metodológicas clave del análisis de género.
- Desarrollo de instrumentos que permitan medir el avance de la perspectiva de género en el accionar de la entidad (indicadores, listas de comprobación, etc.)
- Generación de conocimiento a partir de la práctica desarrollada.